miércoles 4 de noviembre de 2009

Francisco Ayala - Tu ausencia


Hoy a muerto Francisco Ayala con 103 años
Tengo tan sólo un libro de él, "El jardín de las delicias", de relatos. A los catorce años comencé a leerlo y hoy se me ha venido a la cabeza uno de sus relatos. No he terminado de leer el libro, hay relatos que ni tan siquiera he ojeado, siempre he tenido una necesidad obsesiva de leer y re-leer uno en concreto, "Tu ausencia". Y hoy ha sido el día de volver a recuperarlo.


TU AUSENCIA

Y ahora que ya todo ha pasado, aquí me tienes: solo; sin ti. En un mundo vacío.Quiero escribirte –pobre remedio a la ausencia- y lo que te escribo es: “sin ti, mi amor, el mundo está vacío”; una frase, que también ella sonará a hueco.Pero ¡qué hacerle! La intensidad del sentimiento tiende a producir frases grandilocuentes, floraciones retóricas que pronto se mustian y –como la vida misma- terminan por convertirse en una burla del sentimiento que las produjo, cuando quizá lo que a uno le llena de tan dolorosa felicidad amenazando saltar las cuerdas del arpa dentro de su pecho, esto que tú y yo llamamos amor, acaso sea algo tan sencillo como el deseo de estar siempre juntos, y la capacidad de estarlo: juntos día y noche, noche y día, sin notar que el tiempo pasa; y en efecto, haber suspendido el tiempo, excluirlo de nuestro círculo, y estarnos mirando el uno en el otro como dos tontos.Ahora que el círculo se ha roto, y tiendo mi mano sin encontrar la tuya, y mis ojos asustados tropiezan y se golpean en las cosas y no aciertan a dar con esa profundidad de tu mirada donde quisieran hundirse, y siento que estoy solo en un mundo deshabitado, me pregunto cómo ha podido aquel mundo hermoso vaciarse así tan de repente. Tu amor no se ha extinguido; el mío sigue ardiendo con furia, aún cuando lo que era felicidad dolorida se haya tornado a la distancia en dulce sufrimiento. Volveremos a reunirnos –lo sé- y, otra vez el uno en el otro, nuestro abrazo mágico se cerrará de nuevo. Pero entre tanto me pregunto yo: ¿Cómo ha podido de pronto –si ello no es una frase retórica- quedárseme tan vacío el mundo? Creo en ti; tengo el amor, y tengo la esperanza. ¿Qué será, pues lo que tanto me falta? Y descubro entonces...No, no es algo que pueda expresarse con palabras grandiosas o solemnes, pues en verdad se trata de meras nimiedades, de tonterías. ¿Sabes qué? Es, por ejemplo, el haber observado que al bajar de nuestro cuarto te miras en el espejo de la escalera, y llamarte presumida, y comprobar que a la vez siguiente evitas con cuidado el espejo. Es el sentir que, dormida sobre mi pecho, me oprime tu mano si, aún con la mayor suavidad, intento moverme. Es el echarnos a andar después de haber repasado minuciosamente la cartelera de espectáculos para decidir a qué cine iremos esta tarde y una vez fijado nuestro plan, sentarnos acaso en un banco del paseo, o en una confitería, y dejar que la tarde se nos vaya sin hacer nada. Es el estar esperando yo que vengas a tomar el café del desayuno y –con mi impaciencia de siempre- decirte, mientras desprendo la punta de mi croissant, que el café se enfría, “ya voy”. Es contemplarte cuando, con una atención muy concentrada, te pones crema en la cara o trazas una sombra en tus ojos, y llamarte “payasita mía”, y ver cómo finges tú enojarte de que te haya espiado a través del espejo. Es adivinarte los pensamientos; es saber que tú estás adivinando los míos; y reírnos a la vez sin habernos dicho nada; es acariciar con la vista y con la mano esa curva de tu espalda cuando te inclinas para vestirte; es buscar juntos en la alfombra el alfiler que se te ha caído; es gozar contigo de tanta paz bajo aquellos árboles del parque, o en el puente del río, o parados ante la vitrina de una bisutería; es...Sí, eso es lo que me falta; y con faltarme eso me falta todo. Tonterías, quién lo duda; pero sin ellas el mundo que alrededor gesticula, discursea, se agita lleno de atentados, de reivindicaciones sociales, de accidentes, de programas, es para mí tan sólo una lejana e incolora fatasmagoría.

miércoles 28 de octubre de 2009

ANESTESIA



Hoy me siento…

Frío, parte, papel, óxido, húmedo…
Volátil, liso, lana.

Ciego, bombeado, pulsado, expirado…

Hoy me siento frío, gélido, solidificado, rígido….

Hoy me gustaría ser violín, para que me rocen suavemente….
para que me raspen violentamente….

Hoy me gustaría ser viento y huir sin ser visto...

Hoy quisiera ser tacto, llanto, grito y palabra,
Corriente, quimera, melodía…

La música extradiegética querrá corromper nuestras costillas, mientras yo desearía ser...
pasión, hiedra, púa.

Hoy quisiera ser tus dedos, delicada inyección.
Piedra, infinito, sentimiento.

Hoy quisiera ser anestesia.

martes 6 de octubre de 2009

Diálogos de Lorca

La creación poética es un misterio indescifrable, como el misterio del nacimiento del hombre. Se oyen voces no se sabe donde, y es inútil preocuparse de dónde vienen. Como no me he preocupado de nacer, no me preocupo de morir. Escucho a la Naturaleza y al hombre con asombro, y copio lo que me enseñan sin pedantería y sin dar a las cosas un sentido que no sé si lo tienen. Ni el poeta ni nadie tienen la clave y el secreto del mundo. Quiero ser bueno. Sé que la poesía eleva, y, siendo bueno, con el asno y con el filósofo creo firmemente que si hay un más allá tendré la agradable sorpresa de encontrarme con él. Pero el dolor del hombre y la injusticia constante que mana del mundo, y mi propio cuerpo y mi propio pensamiento, me evitan trasladar mi casa a las estrellas.

FEDERICO GARCIA LORCA, en Diálogos de un caricaturista salvaje.

lunes 20 de julio de 2009

Un poco de ROCK SUREÑO

Lynyrd Skynyrd - Simple Man

lunes 6 de julio de 2009

historias mínimas

Barcelona, 04:00... descanso para hora bruja y rodar...


Creí que estaba muerto. Lo creí hasta el momento en el que entré en aquella calle. El nauseabundo olor a pis inundó mis fosas nasales, la humedad calaba mis huesos y con cada paso me adentraba un poco más en aquella turbia tiniebla.

Mi mirada fue desviada del suelo en la vigésima pisada. Justo en aquel momento llegué a un gran ventanal. Lo recubrían unas inmensas barras oxidadas, rugosas y densas; el óxido siempre me pareció bello -a diferencia de otras personas-.

De aquellas rejas salía un hedor caliente y dulce, un sonido chirriante a gemidos, un pesado y espeso clima a sexo sucio. Curioso fijé la mirada y tras escasos segundos me erguí firme a continuar mis pasos.

Querrán saber explícitamente lo que vi. No se lo diré, pero si les contaré algo aún mejor. Planteense, en cuanto a las rejas oxidadas...

¿cuanto tiempo llevarían allí postradas?, desdibujando el personal que pasaba junto a ellas, ¿cuantas personas dejarían sus cuerpos caer sobre ellas?, parejas treinteañeras discutiendo tras haber vuelto de su viaje de novios de las islas mauricio; dos quinceañeros que torpemente y nerviosos se besaron por primera vez allí; un hombre solitario enloquecido de celos que grita por su teléfono; una mano anciana corroída por el paso del tiempo que se agarra en aquel ventanal cada mañana a las 12:40 descansando tras una larga jornada de mercado...

¿Cuantas historias podrían contarnos aquellas rejas? Cuantas que nunca nos contaran así como yo jamás contaré lo que pude observar aquella noche..

domingo 5 de julio de 2009

El Bosque


“J`AI cru pouvoir briser la profondeur l`inmmensité”
Creí poder romper la profundidad, la inmensidad...
Paul Eluard


EL BOSQUE



Allí donde precises palabras para tus sueños...
...crearé sonrisas para cuando te falten.

Corriendo y sumergido en el bosque. Con el sudor galopando en mi espalda y la sequedad del oxigeno adhiriéndose a mi paladar. El sol canicular, receloso de los grandes hielos blancos, escarba con su mirada mi piel y se caen a trocitos los dedos de mis manos. Mi esqueleto se niega a consumirse.

Si pudiera restituir mis miradas, robarte cordura y sin perderme entre los entresijos de tus recuerdos gritar a mis enloquecidos sentidos. Si pudiera creer en mi conciencia y no volver a negar poseer esta venda que celosa y suspicaz esconde las realidades más doctas y versadas.

Desearía deshacerme de esta madeja de hielo que se esconde y balbucea bajo mi ropa. El cielo se vuelve rojizo y a su vez se diluye en tonos cobrizos y violetas, gotean estrellas con sabor a canela... sigo corriendo y a mi lado lobos con bocas metálicas y colas con plumas sonríen sabios – ¿o ignorantes?- de la realidad.

Mis años se hunden en la niebla, el exacto peso de mis experiencias recae sobre mis pisadas, y mientras, aquí, paradójicamente, mi vida se entrega en pulsaciones de teclado...

domingo 31 de mayo de 2009

Rodaje "EL IDIOMA IMPOSIBLE"

Un par de meses desaparecida, semana de pre, 6 semanas de rodaje entre Barcelona y Madrid.
Una película mágica...



Rodaje "El Idioma Imposible" de Rodrigo Rodero. Adaptación del libro que cierra la trilogía de "El día del Watusi" de Francisco Casavella.

Retrato de una Barcelona en los ochenta, chutes, rostros extremos, pop, poesia, crudeza, anfetas, amor, oscuridad, realidad y sueños.





"El desastre nos convierte en invencibles, ¿no crees?"


"Es el conocimiento y no el dolor el que corre por mil calles oscuras y salvajes..."