miércoles, 11 de marzo de 2009

El concepto de lo infraleve


Hubo una vez, hace mucho tiempo, que una ingenua niña paseaba por los pasillos de una universidad. Sus clases no llegaron a ser tediosas en ningún momento, pero necesitaba, consciente o no, algo nuevo, ajeno a las clásicas doctrinas que le bombardeaban sus apuntes.


Llegó una asignatura que no a todos nos pasó por alto. Llegó alguien que nos planteó "¿Qué es el arte?", "las intenciones de un artista", "los impulsos y su contra-arte".


Nunca antes pude aprender con tantas ganas, nunca antes nos habían enseñado a ver más allá, lejos de unos apuntes mecánicos, lejos de algo que siempre odie como era estudiar por estudiar con una nostalgia perpetua al impulso de creación, a la necesidad del artista a crear, de saber ver más allá sin ninguna ley ni temario, hoy por hoy, y tras cerca de cinco años después las recuerdo con mucho cariño.




MARCEL DUCHAMP y su concepto de INFRALEVE


Duchamp aportó a este nuevo arte del siglo XX un nuevo concepto, el “infraleve”. Lo infraleve puede llegar a estar conectado al campo visual, al olfativo o incluso al táctil. Puede llegar a ser un movimiento o una mirada, el paso a una acción o incluso su deterioro. Duchamp hablaba de que los infraleves se definían con nitidez por los infraleves mismos. El calor de un asiento que se acaba de dejar o incluso el sabor a humo que queda en la boca al fumar, pueden llegar a ser infraleves.

MIS INFRALEVES

- El calor que desprende un beso.
-Acariciar levemente las paredes de mármol de una catedral.
-El rígido y seco tacto del hielo.
-La necesidad de ver tus ojos, mi vicio.
-Los ligeros chasquidos al girar un cuello.
-Tu chirriante fotograma golpeándose en mi cabeza.
- Las risas de la niña acurrucada en mis costillas.
- Mis silenciosos gritos que guardo y aún así siento.
- El olor a miedo.

- Escribir-te sin que tú lo sepas.
-El eléctrico escalofrío de una mirada.
- Tragos de absenta.
- El vapor helado en una fría mañana de invierno.

-Observar el paso del tiempo en mi cuerpo.
-Escuchar llorar a un chelo.
-Sentir como bombea cada órgano de mi cuerpo.
-El sonido de tu cuerpo con el roce de las sábanas.
- Parpadear- te, observar- te, tocar- te.



1 comentarios:

Nurit dijo...

A todos nos influyeron mucho esas clases!!
Qué tal todo? Un beso!!