lunes, 1 de noviembre de 2010

Jacques Brel - Ne Me Quitte Pas

martes, 25 de mayo de 2010

TROCITOS DE MI -primeraparte-

IN THE MOOD FOR LOVE



MI VIDA SIN MI



MANHATTAN



LOS AMANTES DEL CIRCULO POLAR



THE FOUNTAIN



THE HOURS

lunes, 22 de marzo de 2010

Tres motivos

Hay sin duda quien ame el infinito,
Hay sin duda quien desee lo imposible,
Hay sin duda quien no quiera nada -
Tres tipos de idealistas, y ninguno de ellos:
Porque yo amo infinitamente lo finito,
Porque yo deseo imposiblemente lo posible,
Porque yo quiero todo, o un poco más, si puede ser,
O hasta si no puede ser…

PESSOA



NOCHES DEL MES DE JUNIO
A Luis Cernuda

Alguna vez recuerdo
ciertas noches de junio de aquel año,
casi borrosas, de mi adolescencia
(era en mil novecientos me parece
cuarenta y nueve)
porque en ese mes
sentía siempre una inquietud, una angustia pequeña
lo mismo que el calor que empezaba,
nada más
que la especial sonoridad del aire
y una disposición vagamente afectiva.
Eran las noches incurables
y la calentura.
Las altas horas de estudiante solo
y el libro intempestivo
junto al balcón abierto de par en par (la calle
recién regada desaparecía
abajo, entre el follaje iluminado)
sin un alma que llevar a la boca.
Cuántas veces me acuerdo
de vosotras, lejanas
noches del mes de junio, cuántas veces
me saltaron las lágrimas, las lágrimas
por ser más que un hombre, cuánto quise
morir
o soñé con venderme al diablo,
que nunca me escuchó.
Pero también
la vida nos sujeta porque precisamente
no es como la esperábamos.
Jaime Gil de Biedma

Debemos arrojar a los oceanos del tiempo una botella de náufragos siderales, para que el universo sepa de nosotros lo que no han de contar las cucarachas que nos sobrevivirán: que aqui existió un mundo donde prevalació el sufrimiento y la injusticia, pero donde conocimos el amor y donde fuimos capaces de imaginar la felicidad.
Gabriel García Márquez

martes, 9 de marzo de 2010

Reel Stargate Studios + oh Brother

Reel impresionante de los estudios Stargate.
Quizá vuestra concepción del croma cambie....



Aqui os dejo otro video, una MARAVILLOSA, GRAN, INMENSA, publi :) (es la versión de 2 min. que no ha salido en la tv.)

viernes, 12 de febrero de 2010

Sin subtexto

Un poema transparente, ajeno a mis palabras rebuscadas e intrínsecas, ajeno a cajas torácicas y epidermis, muy lejano a bombeos y pulsaciones térmicas y siderales. Distante a mis venas de metacrilato, cuencas vacias y pulmones de neón. Vacio de retórica y dobles sentidos. Es de lo poquito que he llegado a escribir sencillo y transparente, es lo que es, no siempre debemos de vivir bajo subtexto, o por lo menos debo intentarlo.


Detén el tiempo y grita

Respira locura.
Siente mi mirada.
Detén el tiempo
y grita: ¡Soy carnaza!

Carnaza de hipocresía y pobreza,
de guerras y juegos,
de políticos y falsas riquezas.

Grita por los niños,
por sus llantos
de sin-madre, sida o hambre.

Recuerda almas de revolucionarios y poetas
¿y por qué no? Grita con ellas.

Detén el tiempo
y construye caminos
donde poder romper con manos y pies
opulencia, rencor y urnas opacas.

Grita y mírate al espejo.
Detén el tiempo.
¿Qué ves?. Sonríe.
Sonríe por todo aquello que nunca llegaste a pedir,
y que tu vida, sin más,
Te regaló.

sábado, 2 de enero de 2010

Prometo no salvarme

Deseé alguna cosa para este año nuevo, a cambio prometo no salvarme y seguir queriendo con sangre hirviendo, reirme hasta que mi boca y mi estomago se distorsionen, luchar sin coraza para continuar desdibujando la palabra miedo y asi olvidarme de sus connotaciones, prometo, ser más YO que nunca.


NO TE SALVES

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo

y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de clama
y reservas del mundo
sólo un rincon tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

M. Bennedeti

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Francisco Ayala - Tu ausencia


Hoy a muerto Francisco Ayala con 103 años
Tengo tan sólo un libro de él, "El jardín de las delicias", de relatos. A los catorce años comencé a leerlo y hoy se me ha venido a la cabeza uno de sus relatos. No he terminado de leer el libro, hay relatos que ni tan siquiera he ojeado, siempre he tenido una necesidad obsesiva de leer y re-leer uno en concreto, "Tu ausencia". Y hoy ha sido el día de volver a recuperarlo.


TU AUSENCIA

Y ahora que ya todo ha pasado, aquí me tienes: solo; sin ti. En un mundo vacío.Quiero escribirte –pobre remedio a la ausencia- y lo que te escribo es: “sin ti, mi amor, el mundo está vacío”; una frase, que también ella sonará a hueco.Pero ¡qué hacerle! La intensidad del sentimiento tiende a producir frases grandilocuentes, floraciones retóricas que pronto se mustian y –como la vida misma- terminan por convertirse en una burla del sentimiento que las produjo, cuando quizá lo que a uno le llena de tan dolorosa felicidad amenazando saltar las cuerdas del arpa dentro de su pecho, esto que tú y yo llamamos amor, acaso sea algo tan sencillo como el deseo de estar siempre juntos, y la capacidad de estarlo: juntos día y noche, noche y día, sin notar que el tiempo pasa; y en efecto, haber suspendido el tiempo, excluirlo de nuestro círculo, y estarnos mirando el uno en el otro como dos tontos.Ahora que el círculo se ha roto, y tiendo mi mano sin encontrar la tuya, y mis ojos asustados tropiezan y se golpean en las cosas y no aciertan a dar con esa profundidad de tu mirada donde quisieran hundirse, y siento que estoy solo en un mundo deshabitado, me pregunto cómo ha podido aquel mundo hermoso vaciarse así tan de repente. Tu amor no se ha extinguido; el mío sigue ardiendo con furia, aún cuando lo que era felicidad dolorida se haya tornado a la distancia en dulce sufrimiento. Volveremos a reunirnos –lo sé- y, otra vez el uno en el otro, nuestro abrazo mágico se cerrará de nuevo. Pero entre tanto me pregunto yo: ¿Cómo ha podido de pronto –si ello no es una frase retórica- quedárseme tan vacío el mundo? Creo en ti; tengo el amor, y tengo la esperanza. ¿Qué será, pues lo que tanto me falta? Y descubro entonces...No, no es algo que pueda expresarse con palabras grandiosas o solemnes, pues en verdad se trata de meras nimiedades, de tonterías. ¿Sabes qué? Es, por ejemplo, el haber observado que al bajar de nuestro cuarto te miras en el espejo de la escalera, y llamarte presumida, y comprobar que a la vez siguiente evitas con cuidado el espejo. Es el sentir que, dormida sobre mi pecho, me oprime tu mano si, aún con la mayor suavidad, intento moverme. Es el echarnos a andar después de haber repasado minuciosamente la cartelera de espectáculos para decidir a qué cine iremos esta tarde y una vez fijado nuestro plan, sentarnos acaso en un banco del paseo, o en una confitería, y dejar que la tarde se nos vaya sin hacer nada. Es el estar esperando yo que vengas a tomar el café del desayuno y –con mi impaciencia de siempre- decirte, mientras desprendo la punta de mi croissant, que el café se enfría, “ya voy”. Es contemplarte cuando, con una atención muy concentrada, te pones crema en la cara o trazas una sombra en tus ojos, y llamarte “payasita mía”, y ver cómo finges tú enojarte de que te haya espiado a través del espejo. Es adivinarte los pensamientos; es saber que tú estás adivinando los míos; y reírnos a la vez sin habernos dicho nada; es acariciar con la vista y con la mano esa curva de tu espalda cuando te inclinas para vestirte; es buscar juntos en la alfombra el alfiler que se te ha caído; es gozar contigo de tanta paz bajo aquellos árboles del parque, o en el puente del río, o parados ante la vitrina de una bisutería; es...Sí, eso es lo que me falta; y con faltarme eso me falta todo. Tonterías, quién lo duda; pero sin ellas el mundo que alrededor gesticula, discursea, se agita lleno de atentados, de reivindicaciones sociales, de accidentes, de programas, es para mí tan sólo una lejana e incolora fatasmagoría.